miércoles, 21 de agosto de 2013

Hablemos de la Globalización (Parte I)

Si reflexionamos sobre la situación del mundo actual nos preguntamos ¿cómo hemos llegado a ser lo que somos ahora? Está claro que esta pregunta tiene una respuesta, pero no es tan sencilla de responder. Los procesos históricos (momentos económicos y políticos, avance de mentalidad, configuración de un sistema de leyes y legislación, religión de una población, conflictos, guerras o desastres naturales) han configurado las actuales culturas, países y sociedades de la actualidad. Claramente ha habido sociedades más poderosas que otras, con pretensiones económicas y territoriales insaciables en algunos casos. Por ello la supremacía de una sociedad sobre otra tiene como resultado un proceso de absorción o de transmisión de la sociedad “poderosa” hacia la sociedad “débil”. Un ejemplo clarísimo lo tenemos en el proceso de romanización que llevaba a cabo el Imperio romano para absorber sociedades y adherirlas a su imperio (implantación de un nuevo modelo urbanístico, religión, latín, obras de mejora e infraestructuras…). Con toda esta introducción intentamos definir subyacentemente el proceso de Globalización y su origen histórico en la humanidad. Se puede llegar a pensar que la globalización es un hecho actual, algo nuevo, sin embargo nos equivocamos, es un algo intrínseco al proceso de evolución histórica de las sociedades. Aunque hay que decir una última cosa, la globalización está actualmente más presente que nunca gracias al sistema económico mundial y a las tecnologías que emergen. 


A continuación definiremos en un marco de objetividad el concepto de globalización. La Globalización es un proceso social, cultural, tecnológico y sobre todo económico de homogeneización e interdependencia entre países a nivel global. Este nuevo sistema mundial está definido como la fase madura del sistema capitalista, caracterizado en grandes rasgos por la inmediatez y el alcance geográfico. Se habla entonces de una “compresión espacio-temporal”, en la que da la sensación que el mundo se ha quedado pequeño.

La globalización aporta beneficios como; mejoras en la comunicación espacial, desarrollo en la tecnología y en las TICS, eliminación de arancelas legislativas, disminución de los monopolios, circulación de información de todo tipo, etcétera. Sin embargo no todo es positivo, como todo movimiento económico y social dispone de detractores (movimientos antiglobalización) y de riesgos; desequilibrios económicos, territoriales y sociales entre países, aumento de la pobreza y desigualdades, creación de la sociedad del riesgo, problemas medio ambientales, etcétera.


Continuará… (Parte II)

No hay comentarios:

Publicar un comentario